15/2/07

CAUSAS INDIRECTAS. RELATIVAS AL CONDUCTOR. (Causas físicas o somáticas)

Son las que afectan al organismo físico del conductor y a su capacidad para conducir. SERIAN:

DEFECTOS FÍSICOS NO COMPENSADOS, entre los que se incluyen insuficiencias sensitivas como DEFECTOS VISUALES O ACÚSTICOS o INSUFICIENCIA MOTORA como descoordinación, falta de reflejos, etc. Según los expertos, la visión se convierte en el sentido dominante cuando conducimos al suministrarnos el 90 % de la información que necesitamos. Según datos de los Centros de Reconocimiento Médico, encargados de certificar la capacidad visual del conductor, más del 30 % de los conductores necesita algún tipo de corrección visual y se calcula que casi un 10 % de los conductores no utilizan gafas pese a necesitarlas. Según D. Miguel López Muñoz Goñi, (Accidentes de tráfico. Problemática e Investigación. 2ª Edición), las principales deficiencias sensoriales y perceptivas que pueden ser causa de accidente y que deben ser estudiadas son: DEFICIENCIAS EN LA AGUDEZA VISUAL, especialmente importante para la lectura de mensajes de las señales. Puede corregirse con lentes. Se puede sospechar que la deficiente agudeza visual pudo estar presente en alguno de los conductores implicados y contribuir al accidente cuando este implica alguna maniobra con infracción de una señal de tráfico; cuando el conductor dice que no vio o no comprendió la señal; cuando conduce sin lentes o cuando se confunde por no entender o no leer bien las señales que indican direcciones de calles. CEGUERA NOCTURNA, que es la incapacidad o la insuficiencia para ver objetos de poco contraste en situaciones de escasa iluminación. No se puede corregir con lentes. CEGUERA POR RESPLANDOR, que es la lentitud en la recuperación de la vista tras haber mirado de noche una luz deslumbrante. REDUCCIONES EN EL CAMPO VISUAL, el cual debe ser normal en ambos ojos con las reducciones máximas marcadas en el Real Decreto 2272/85. Se puede sospechar de su existencia en aquellos accidentes producidos por embestida cuando el vehículo que efectúa el cruce marcha a velocidad elevada; cuando el conductor manifiesta que no vio acercarse al vehículo contrario a su derecha o izquierda. PERCEPCIÓN EN PROFUNDIDAD, que es la capacidad de estimar distancias de objetos cercanos empleando ambos ojos, su falta no puede corregirse con lentes. DALTONISMO, que es la incapacidad de distinguir ciertos matices entre rojo y verde e incluso la incapacidad de distinguir ningún color. DEFICIENCIAS AUDITIVAS, que pueden llegar desde la simple reducción de capacidad auditiva hasta la sordera total y absoluta de uno o de los dos oídos.

DEFECTOS ORGÁNICOS de carácter general y permanentes (diabetes, insuficiencia cardiaca, artrosis, minusvalías permanentes, etc.).

ALTERACIONES ORGÁNICAS TRANSITORIAS. Catarros nasales, enfermedades ligeras, lipotimias, mareos, náuseas, conducir en estado de fiebre o accesos de tos frecuentes. También hay que tener en cuenta que determinados medicamentos para combatir la sintomatología de las enfermedades de invierno (por ejemplo Couldina o Frenadol) producen sedación y somnolencia que se potencia con la ingesta de alcohol.