7/4/07

INTERVENCIÓN EN ACCIDENTES DE TRÁFICO. ACTUACIONES PREVIAS (Uno)

Para poder iniciar el proceso es necesario que la noticia del siniestro llegue a la institución policial. Alguien deberá realizar la comunicación por cualquier medio a algunas de las instituciones u organismos responsables de la asistencia o investigación del accidente de tráfico. En este aviso, normalmente recibido mediante llamada telefónica, se ha de obtener del informador la localización exacta del accidente y su gravedad aparente, así como cualquier otro dato que pueda aportar y que pueda servir para formarnos una imagen inicial del lugar donde se ha producido el accidente y de las condiciones o circunstancias que nos vamos a encontrar. Cuando se reciban este tipo de llamadas telefónicas, que puedan implicar desplazamiento e intervención de alguna unidad de la Policía, con el fin de evitar desplazamientos innecesarios si resultara incierta la noticia, se debería recabar la identidad del comunicante, su número de teléfono y lugar desde donde se realiza la llamada, confirmándolo acto seguido por llamada al número facilitado, según las circunstancias que concurran en cada caso, a fin de paliar las consecuencias que la falsedad puede llevar consigo, y contar con un antecedente para la localización de los que dieron la noticia.

También y a fin de evitar la duplicidad de actuaciones, se realizarán las oportunas gestiones para averiguar si por parte de otras Fuerzas o Cuerpos de Seguridad se han practicado las diligencias correspondientes, en el supuesto de que alguna dotación de esos otros Cuerpos se haya presentado en el lugar del accidente con antelación a las de nuestra Cuerpo.

Una vez recibido el aviso, y, con objeto de racionalizar los servicios, se ha de decidir si el accidente puede o debe ser asistido únicamente por la patrulla enviada en primer lugar o si se envía o no el equipo de investigación técnica. Este tipo de decisiones pueden estar determinadas mediante criterios establecidos con anterioridad en función de la gravedad del accidente, su localización, el tipo de vehículos afectados o involucrados o cualquier otro criterio que se haya definido previamente.

Se ha de prever cual es la mejor ruta de aproximación posible al lugar del accidente, teniendo en cuenta el volumen de tráfico, el estado de las carreteras y calles, y especialmente las posibles retenciones que se puedan producir en las vías confluentes y adyacentes al lugar del accidente y provocadas por él. En los desplazamientos es importante llegar con rapidez, pero se deben extremar las medidas de precaución y seguridad haciendo uso de los dispositivos de emergencia (luces y sirenas) sin exageraciones, especialmente en horario nocturno, y prever la posibilidad de necesitar señalizar convenientemente el lugar del accidente o de necesitar un equipo de iluminación en determinado tipo de accidentes que se produzcan en lugares deficientemente iluminados.

Durante el desplazamiento y aproximación al lugar del accidente, los agentes encargados de la primera asistencia o los investigadores del Equipo de Atestados pueden ir realizando algunos trabajos previos, como, por ejemplo, observar algunas de características de la vía y las condiciones meteorológicas o advertir los posibles peligros para los vehículos que se acercan al lugar donde se ha producido el accidente, e incluso, si ello fuera posible, observar con la mayor detención posible las características básicas de los vehículos que provengan del lugar del accidente y que nos puedan infundir sospechas sobre su presunta participación en el mismo y su posterior fuga del lugar de los hechos.